En un tutorial anterior explicamos cómo utilizar una aplicación corriente de Windows para bajarle el peso a las imágenes, antes de subirlas al blog. La ventaja de ese método es que no se requiere instalar ningún programa especial, la desvantaja es que el control que nos da sobre el resultado es escaso, y una de las cosas que no permite es reducir el tamaño (no el peso) de las fotos.
Para los que son más cancheros, estas operaciones son fáciles con un soft de procesamiento de imágenes como el Adobe Photoshop o Gimp, pero este tipo de soft (además de que el primero es privativo, o sea que es pago, y bastante carito), tiene el inconveniente de que la curva de aprendizaje de estos programas es muy larga, y no se justifica si uno tiene necesidades limitadas.
Hay unos cuantos programas que son de distribución libre o shareware y que permiten de un modo fácil reducir tamaño y peso de las fotos para subirlas al blog sin problemas. Nosotros probamos (para Windows) PhotoRazor, PIXreziser y VSO Image Reziser. Vamos a usar este último, que nos parece que es el más sencillo (lo único molesto es que al iniciarlo nos da un mensaje de que es una versión de prueba
).
El primer paso (que no es imprescindible, pero facilita la cosa) es copiar las fotos que queremos redimensionar a una carpeta nueva. Nosotros elegimos 8 imágenes tomadas con una cámara digital común, que tienen un tamaño de 4000 x 3000 pixeles. El peso de la carpeta con las 8 fotos -para tener una idea- es de 14,2 Mb.
Abrimos el VSO Image Reziser, nos da un mensaje que nos dice que es una versión de prueba, sólo apta para uso no comercial. Cliqueamos en “Continuar”; buscamos la carpeta donde tenemos las imágenes y las seleccionamos.
Ya estamos en la pantalla de opciones. Vamos a describir las que necesitamos.
Perfil (tamaño de las imágenes resultantes)
Acá podemos seleccionar un tamaño estándar. ¿Cómo de grande tienen que ser las fotos? Bueno, como todo en la vida, es relativo. Hay que pensar en el uso general que le vamos a dar a la imagen, y en las visualizaciones más comunes (los usuarios con pantallas más grandes pueden usar resoluciones mayores). Algunos consejos:
- Hoy en día es bastante común tener un monitor de 17 o 19 pulgadas, así que uno puede asumir como estándar un tamaño de 1024 x 768 pixeles. Más de eso es casi seguro que es un desperdicio, porque el usuario no va poder verlo; o es una molestia, porque sólo se va a ver una parte de la imagen.
- Si piensan ilustrar un artículo con la imagen, dénle un tamaño que se acerque a la pantalla completa. Después, cuando la suben al blog pueden reducirla para incorporarla al artículo, y linkearla al tamaño mayor. Por ejemplo:
- Si el destino de las fotos será una presentación con PhotoPeach o similar, es bueno que el tamaño sea a pantalla completa, para que se vean bien cuando el usuario maximiza el reproductor.
- Si piensan armar una galería con NextGen, es mejor que sean un poco más chicas (800 x 600, o incluso 640 x 480), porque si no puede pasar que los controles de desplazamiento de la galería queden ubicados en una parte no visible del monitor, lo que es una molestia para el usuario.
Bien, elegimos el tamaño en “Perfil”, o -si necesitamos un tamaño especial- lo ingresamos de forma manual.
Opciones de calidad y archivo
En “Filtrado” tenemos varias opciones, pero no hace falta modificar la que nos da por defecto.
Si los archivos son JPEG (que es el formato estándar de las cámaras digitales) en “Formato” dejamos “como el Original”, si en cambio son de otro formato, lo mejor es pasarlos a JPEG.
Variar la “Calidad” va a redundar en archivos más grandes o más chicos. Para la mayoría de los casos, una calidad media (50%) resulta apropiada.
La otra opción que tenemos que considerar es si cambiamos los archivos originales o hacemos copias. Como yo ya los copié en una carpeta aparte, le indico “Redimensionar el original”.
Pulso en “OK”, me pregunta si estoy seguro de que quiero redimensionar el original (le digo que sí), y después de que redimensione las imágenes (unos segundos), pulso en “Cerrar”.
El resultado es un conjunto de 8 fotos que pesan (en total) 569 Kb, o sea una mejora de más del 95%. Y prácticamente sin pérdida de calidad, en función del uso que le vamos a dar (por supuesto: si nuestro objetivo fuera colocar fotos que luego van a ser impresas, deberíamos darle valores más altos de calidad, ya que una impresión común necesita al menos el triple de resolución que una pantalla).
Acá les dejo un video con una captura de pantalla del proceso:


Pingback: Cómo bajarle el “peso” a una imagen « Cómo hago